Guia de prevención

Prevención Autos

Cuidado con los robos

En todo el país hay 6.000.000 de autos; solamente en la Capital Federal circulan 1.700.000. En la actualidad, el promedio de autos robados por día es entre 40 y 50. Esto da una frecuencia de un auto cada media hora.
Hay horarios que parecería ser los predilectos por los ladrones. Las horas que transcurren entre el mediodía y las 18 es el lapso en el que se suelen robar más autos, en general se levantan de los lugares donde están estacionados, y en Capital el robo a mano armada no supera el 10% sin llegar en la mayoría de los casos a tener consecuencias físicas.* (información suministrada por Miguel Colombo, comisario de la División Sustracción de Automotores de la Policía Federal, dependiente de la Superintendencia de Investigaciones, en entrevista al diario La Nación del 23/05/2003).

Más allá de que puedas tener una cobertura del riesgo de robo total o parcial de tu vehículo, seguramente te servirá tener en cuenta algunos consejos para evitar llegar a situaciones incómodas:

| Prevención

Al estacionar tu vehículo

  • Trate de hacerlo en un estacionamiento, garaje, o bien en un lugar iluminado y en calles transitadas.
  • Conviene adquirir bloqueadores de volantes y dispositivos de seguridad en su vehículo, tales como alarmas, corta corrientes y sistemas de rastreo.
  • Cerciórese de que las puertas, el baúl y las ventanillas estén cerradas.
  • Si tiene estéreo, retírelo o quite la tapa del mismo.
  • No deje objetos de valor en su vehículo, y menos a la vista.
  • El grabado de cristales y parabrisas con la patente del auto facilita su ubicación en caso de robo.
  • Para evitar el robo de combustible, es recomendable contar con tapa con cerradura en el tanque de su vehículo.
  • Si observa individuos sospechosos cerca de su vehículo o bien advierte que están por sustraerlo, comuníquese inmediatamente con la comisaría más cercana. De ninguna forma intente hacer frente a los posibles delincuentes.

Al circular

  • Al entrar o sacar su vehículo del garaje, verifique que no haya individuos sospechosos cerca del mismo.
  • Evite zonas oscuras o poco transitadas. Si es necesario, desvíe su rumbo para tomar calles más seguras.
  • Circule con los seguros de sus puertas activados.
  • No circule con carteras, billeteras u objetos de valor sobre los asientos o a la vista.
  • No recoja a desconocidos en la ruta y preste especial atención si le solicitan ayuda en la calle.
  • Si detiene su vehículo, no permanezca dentro del mismo mucho tiempo y menos en lugares oscuros.
  • Esté atento en los semáforos, si se acercan individuos sospechosos.
  • Si en un semáforo o al llegar a una esquina, un vehículo lo choca de atrás, preste mucha atención. No baje directamente, sino estacione en lugar seguro y no deje su auto en marcha, con las llaves puestas y las puertas sin trabar. Muchas veces los delincuentes toman esa modalidad de robo, esperando que Usted se baje a enfrentar al conductor, subiendo un segundo individuo a su vehículo.

| El conductor y la seguridad

Todos los vehículos modernos cuenan con dispositivos de seguridad pasiva, que son de gran importancia en caso de accidentes, puesto que evitan o disminuyen las consecuencias del mismo, y en caso de lesiones, las hacen menos graves.

Si a estos dispositivos sumamos actitudes como responsabilidad, prudencia, solidaridad y cortesía en la vía pública, tendremos un tránsito más eficiente y seguro.

La seguridad en el automovil:

El cinturon de seguridad

Tiene por finalidad retener y sujetar el cuerpo del conductor y demás ocupantes del vehículo, en caso de choque o vuelco. Su función es la de evitar los desplazamientos y los golpes violentos dentro del vehículo, evitando que sus ocupantes sean despedidos o arrojados fuera de él.
En caso de detención brusca por frenado o choque, los ocupantes del vehículo son impulsados violentamente hacia delante, con una fuerza proporcional a la velocidad, la energía cinética y la intensidad del impacto (o frenado). La fuerza de la inercia, que depende de la velocidad a la que circula el vehículo, impulsa al cuerpo en caso de choque frontal, en la misma dirección y velocidad que registraba el vehículo y lo hace impactar contra el parabrisas, el volante o panel de instrumentos, provocándole daños graves.
A estas consecuencias debe sumarse el efecto de la desaceleración brusca que aumenta el peso del cuerpo en 15 o 20 veces más, y le agrega daños corporales graves a los ya producidos por el impacto.

Por qué usarlo?

  • La deformación del vehículo retarda y amortigua el impacto. Con la ayuda del cinturón, que mantiene firmemente sujeto el cuerpo y evita el brusco desplazamiento por efecto de la inercia, las consecuencias se atenúan considerablemente.
  • En caso de choque frontal, disminuye considerablemente el riesgo de muerte o heridas en la cabeza, fracturas y otras lesiones.
  • En caso de choque por atrás, reduce a la mitad el riesgo de muerte o heridas graves, al igual que en caso de vuelco.
  • La posibilidad de sobrevivir, después de un choque, es cinco veces mayor, si el conductor permanece dentro del vehículo.
  • El cinturón de seguridad es eficaz y salva vidas, las estadísticas son contundentes al respecto. Su uso supone una actitud prudente y responsable.
  • Es un elemento de seguridad cómodo y confortable, y debe usarse tanto en la circulación por carreteras como en los conglomerados urbanos.
  • El más efectivo tiene una banda pectoral y otra abdominal, de un ancho no menor a 6 centímetros.
  • La forma correcta de llevarlo es bien regulado y ajustado al cuerpo, sin ceñir.
  • Su uso es obligatorio.

Los apoyacabezas

Otro elemento de seguridad muy importante es el cabezal o apoyacabeza. Éste tiene la finalidad de evitar los daños y lesiones en la columna vertebral, producidos por el conocido “efecto látigo” (movimiento violento hacia atrás y adelante) de la cabeza en caso de choque por atrás.

La bolsa de aire o "airbag"

Si bien en la actualidad no es de uso standarizado, los avances tecnológicos y de equipamiento de vehículos, hacen prever que pronto lo será.
Es una bolsa flexible alojada en el centro del volante, que se infla automáticamente y actúa como poderoso colchón para la cabeza y el torso del conductor.
El airbag se acciona en el momento mismo del impacto en 50 milisegundos, y sujeta al conductor contra el asiento, protegiéndolo de los efectos de la inercia y la desaceleración.

Conduccion a la defensiva

Conducir a la defensiva significa hacerlo previniendo los riesgos. Aunque Usted respete las normas que regulan el uso de la vía pública hay otras personas que no lo hacen. Por lo tanto, manténgase alerta ante cualquier imprevisto que pueda involucrarlo en un accidente.

  • Apreciar las posibles situaciones de riesgo, con el tiempo suficiente para realizar una acción evasiva, es la clave de la conducción defensiva.
  • No mire sólo hacia delante, observe a su alrededor, y use el espejo retrovisor constantemente.
  • Manejar es un trabajo que implica una sucesión de riesgos. Pregúntese cuántos son los que está dispuesto a asumir.
  • La distancia mínima que se debe guardar entre dos vehículos es la que recorre un coche en dos segundos. Esta distancia le asegurará el tiempo necesario para reaccionar ante un peligro.
  • La manera más cómoda de llevar el volante es en una posición semejante a las agujas del reloj, a las nueve y cuarto: ello le permitirá mayor velocidad de reacción.
  • La postura correcta al volante es sentado derecho, bien atrás en la butaca. De esta manera, podrá sentir mejor las reacciones de su vehículo. Cuando tome una curva demasiado rápido, lo sentirá en sus piernas. Si su coche tiene problemas de dirección, lo sentirá en las manos y brazos.
  • Las velocidades límites permitidas son válidas en óptimas condiciones del tránsito y del tiempo. Cuando cualquiera de ellas se complica, lo más prudente es reducir la marcha.
  • Cuando sienta síntomas de fatiga (cansancio, sueño, ardor de ojos, irritabilidad), detenga la marcha y descanse lo necesario hasta que desaparezcan.
  • No conduzca si ha ingerido bebidas alcohólicas, medicamentos o drogas. Estos son enemigos de su seguridad en el tránsito.
  • Cuando desee efectuar un giro, no lo haga a último momento o en forma brusca. Emplee las luces correspondientes al girar o cambiar de carril en calles, avenidas, rutas y autopistas.
  • No frene ni reduzca violentamente la velocidad; puede provocar un accidente en cadena. Aminore gradualmente la marcha, y avise a quienes le siguen, accionando sucesivamente el pedal de freno.
  • Use la bocina, cuando se presente un peligro o imprevisto sobre el que sea necesario advertir a otros conductores o peatones desprevenidos.
  • Use las luces bajas durante las horas de luz crepuscular.
  • Mantenga todas las luces de su vehículo en buen estado de funcionamiento y limpieza.
  • Cuando el vehículo que circula detrás del suyo quiera adelantarse, no se lo impida, cierre su marcha a la derecha y no aumente la velocidad.
  • Manténgase alerta y tranquilo. No deje que las emociones perturben su capacidad conductiva.
  • Si se encuentra emocionalmente perturbado, es preferible que evite conducir.
  • Cuando conduzca, no lo haga como si estuviera en una pista de carreras. Sea prudente, precavido y solidario.

| Consejos y recomendaciones

Circulación con menores

  • No lleve a los niños en la parte delantera del coche, sobre sus rodillas o al lado del conductor. En caso de frenada brusca, su cabeza puede golpear la guantera o el parabrisas.
  • Los niños menores de 12 años deben ubicarse en la parte de atrás y usar cinturón de seguridad. Si son muy pequeños, ubicarlos en una sillita especial, firmemente sujeta al asiento (lea los consejos sobre sillas y cinturones de seguridad para niños).
  • No baje demasiado los vidrios de las ventanillas traseras, para evitar que asomen la cabeza o saquen los brazos.
  • Enséñeles que no deben tocar las cerraduras, ni las manijas para bajar los vidrios. Tampoco jugar ni saltar mientras viajan.
  • Ponga siempre la traba de seguridad en las puertas traseras.
  • Cuando detenga el vehículo, tenga la precaución de enseñarles a bajar solamente por el costado de la acera o la banquina. En viajes largos, haga un alto cada 2 o 3 horas para que descansen y se distraigan.
  • Trate de no dejar solos a los niños en el coche. Si tuviera que hacerlo, saque la llave de contacto, ponga freno de mano y trabe las ruedas acercándolas a la acera.
  • Para evitar que los niños se mareen durante un viaje, no lleve totalmente cerrados los vidrios, no fume, haga que mastiquen un caramelo, que beban poco y no consuman alimentos pesados.
  • Conducir con un niño en brazos o haciéndolo tomar el volante es un peligro enorme y una irresponsabilidad sin límites.

Cambio de neumáticos

  • Encienda las balizas destellantes de emergencia de su vehículo.
  • Coloque las balizas normalizadas al frente y detrás del vehículo en la distancia reglamentaria.
  • Coloque cuñas en una de las ruedas y aplique el freno de mano.
  • Coloque el criquet bien firme. Si el piso es de tierra, conviene colocar debajo una pequeña tabla.
  • Saque la rueda de auxilio y téngala al lado de la que va a reemplazar.

| Conducción económica

Los factores que intervienen en el exceso de consumo son diversos. Algunos dependen del vehículo y su estado; otros, del conductor.

Velocidad

Es el factor que más incide en elevar el consumo de combustible.
A mayor velocidad, mucho mayor consumo.
Una manera de ahorrar es disminuyendo la velocidad de punta o máxima, sin reducir la media velocidad.

Resistencia aerodinámica

  • El consumo de combustible aumenta si el vehículo opone una mayor resistencia al avance. Si el vehículo tiene un mal coeficiente aerodinámico, el aire opondrá resistencia y se incrementará el consumo, especialmente a altas velocidades.
  • No transporte cargas altas en el portaequipajes, porque además afectarán la estabilidad. Es preferible llevar un pequeño remolque antes que cargar el techo. Tampoco lleve el portaequipajes vacío.
  • No baje totalmente los vidrios de las ventanillas, ya que el aire se embolsa en el habitáculo y genera resistencia.
  • Centralice la carga para no aplastar la parte trasera del vehículo, ya que ello aumenta la resistencia del aire y el consumo de combustible.

Tampoco sobrecargue el vehículo. El exceso de peso hace que el motor se esfuerce, y que se consuma más combustible

Circulación en ciudad o en carreteras

El consumo de combustible varía sensiblemente según se circule en carreteras o en vías urbanas.

  • En zonas urbanas, el consumo es sensiblemente superior, por la complejidad del tránsito, las aglomeraciones, la necesidad de parar y arrancar repetidas veces. Se aconseja, en caso de una inmovilización prolongada, parar el motor, a fin de contaminar menos el aire. Si su recorrido habitual está muy congestionado, es preferible tomar otro, aunque sea un poco más largo. Evite frenar o acelerar bruscamente.
  • En carreteras, la mejor forma de ahorrar combustible es usar, con moderación, el acelerador, aprovechando la energía cinética. Es necesario conducir en forma moderada, regular, frenar y acelerar con suavidad.

Estilo de conducción

Según la manera de conducir, puede aumentar o disminuir el consumo de combustible.
Un conductor agresivo o nervioso puede consumir hasta un 40 % más de combustible que otro prudente y sosegado, que conduce con mayor tranquilidad.

Otras maneras de ahorrar combustible

  • Utilizar el cebador sólo en el tiempo estrictamente necesario.
  • Arrancar y detenerse de manera suave.
  • No acelerar bruscamente antes de parar el motor para limpiar los cilindros. Tampoco hacerlo para calentarlo, ya que se dañan los cilindros.
  • Subir las cuestas acelerando solamente lo necesario.

 

No apurar el régimen del motor y utilizar la relación de marcha más elevada, para no fatigarlo.

Mantenimiento

  • Un motor bien regulado ayuda a ahorrar combustible.
  • La puesta a punto del encendido y la carburación son fundamentales, por lo que hay que mantener las bujías en buen estado y cambiarlas periódicamente, al igual que los platinos.
  • Un ralentí demasiado alto aumenta el consumo. También el carburador y el filtro de aire sucios, en mal estado o con la toma de aire mal orientada.
  • Las válvulas y taqués mal regulados, hacen lo propio.
  • El sistema de refrigeración deficiente también aumenta el consumo. No es conveniente que el motor se caliente más de lo necesario.
  • El embrague que patina también aumenta el consumo.
  • Para evitar el exceso de consumo es conveniente observar lo siguiente: la correcta presión de las cubiertas, el estado general de los neumáticos, alineación, balanceo y buena regulación de los frenos.

Cuidar el sistema de alimentación, para evitar fugas o derrames de combustibles.

| Viaje seguro

Preciso programarlo y prepararlo minuciosamente. Hay una serie de medidas de seguridad que deben observarse de antemano y no dejarlas para último momento, ya que estos detalles -que a veces parecen obvios- pueden causar inconvenientes.

El estado del conductor

Será necesario que, quien esté preparando un viaje, se asegure de estar en buenas condiciones de salud física y mental.

Antes de iniciar el viaje, descanse lo suficiente, y trate de estar relajado y tranquilo. No parta inmediatamente después de una jornada de trabajo agotadora.
No ingiera comidas pesadas ni alcohol y tenga sumo cuidado con los medicamentos. Evite sedantes o estimulantes: son contraproducentes a la hora de conducir.

Programación del itinerario

A los efectos de evitar problemas, es conveniente verificar en un mapa el itinerario más adecuado, eligiendo el más seguro y cómodo, y los caminos menos congestionados.
Divida la travesía en tramos racionales, es decir, programe períodos de descanso y relajación.
Si parte desde una ciudad grande o tiene que cruzarla, es preferible salir temprano, para evitar el tránsito matinal y poder disfrutar del viaje, en las horas en que aquél no es muy intenso.
También deben tomarse precauciones en los días conflictivos (vacaciones, fiestas, etc.) y anticipar o retrasar la salida, evitar las horas “pico”, el sol de frente, el crepúsculo, etc. Siempre es preferible iniciar un viaje a la madrugada.
De noche, si bien es mucho menor la circulación, la visibilidad también lo es, y el riesgo de sueño y cansancio aumenta significativamente.

Control del vehículo y la carga

Del buen estado del vehículo depende, en gran parte, la seguridad de sus ocupantes.

Antes de iniciar un viaje, controle:

  • Batería: compruebe que el nivel de líquido sea correcto y que sus bornes estén limpios.
  • Encendido y carburación: controle el estado de los platinos, bujías, la puesta a punto y el filtro de aire.
  • Neumáticos: compruebe el dibujo, deformaciones, cortes, etc. Verifique la presión y, ante la menor vibración en el volante, haga alinear y balancear las ruedas.
  • Frenos: verifique el nivel de líquido, desgaste y ajuste de las zapatas o pastillas, y la tensión del freno de mano.
  • Cárter: observe el nivel de aceite y eventuales pérdidas.
  • Sistema de luces: controle el funcionamiento de todo el sistema y haga regular los faros en un taller especializado.
  • Refrigeración: revise la correa del ventilador y de la bomba de agua, el nivel del liquido de refrigeración y los manguitos.
  • Limpiaparabrisas: verifique el estado de las gomas y el nivel de agua del depósito del lavaparabrisas.
  • Espejos retrovisores: observe que estén bien colocados y limpios.
  • Indicadores: controle que el medidor de nafta, de presión de aceite y del generador, funcionen bien.
  • Ubique correctamente la carga en el vehículo. Distribuya el peso de manera pareja, para que no moleste ni obstruya la visión. Si coloca portaequipajes, sujete la carga y protéjala.

Cada vez que cargue combustible, hágase el hábito de controlar:

  • Que el radiador tenga suficiente agua.
  • Que la batería esté limpia y posea agua destilada.
  • Que el cárter tenga aceite.
  • Que los neumáticos tengan la presión correcta.
  • Que el parabrisas, luneta trasera y ventanillas estén limpios.
  • Que el tapón de aceite del motor quede bien cerrado.

Durante el viaje

Cuando se realiza un viaje acompañado por otros pasajeros, es preciso extremar las precauciones: conducir con prudencia y respetar las normas de seguridad.
No olvide estas recomendaciones:

  • Preste atención y respete la señalización vial.
  • Circule por la derecha.
  • Respete los límites de velocidad.
  • Mantenga una distancia prudente para su seguridad.
  • Anticipe la maniobra que se propone realizar.
  • Adelante con cuidado, por la izquierda, extremando las precauciones.
  • Respete las prioridades.
  • Deténgase a descansar cada 300 km o 4 horas, como máximo.
  • Si su vehículo sufre un desperfecto, deténgalo lo más lejos posible de la calzada, y señalice con balizas la emergencia.
  • Maneje con suavidad, no acelere ni frene bruscamente.
  • Si lleva un trailer o una casa rodante, controle el estado del dispositivo de enganche y las luces.
  • Mantenga bien ventilado el habitáculo de su coche.
  • Si se revienta un neumático, no frene. Levante el pie del acelerador, sujete el volante firmemente y trate de mantener una trayectoria recta.
  • Si viaja de noche, no encandile, advierta con antelación sus intenciones por medio de las luces correspondientes y no se adelante en zonas peligrosas.
  • Sea cortés y prudente, es la mejor manera de llegar seguro a su destino.

El Decálogo del buen conductor

  • Sea cortés, amable y solidario con los demás conductores y peatones.
  • La seguridad, tanto propia como la de los demás ocupantes de la vía pública, es el valor que más se debe custodiar.
  • Siéntase responsable de la seguridad de todos los que viajan en su vehículo.
  • Permanezca calmo y alerta mientras conduce.
  • Tenga especial cuidado con los peatones y conductores de vehículos de dos ruedas.
  • Colabore con otros conductores o peatones cuando estén en dificultades.
  • Recuerde que los caminos están destinados para la circulación de todos, no exclusivamente para la suya.
  • Por su seguridad y la de los demás, haga revisar su vehículo periódica y concienzudamente.
  • No conduzca bajo los efectos del alcohol, drogas o medicamentos peligrosos, como sedantes o barbitúricos.
  • Respete las normas de tránsito, las indicaciones de las señales viales y las de los agentes. Recuerde que existen para su seguridad.

| Accidente de tránsito

El accidente de tránsito

  • Estudios de la Organización Mundial de la Salud han determinado que los accidentes de tránsito son la causa más frecuente de muerte en los países industrializados.
  • EE.UU. ha perdido más vidas por accidentes de tránsito que en todas las guerras que libró a lo largo de su historia.
  • La Argentina encabeza el “ranking” mundial de muertes, en relación con su parque automotor, y supera entre cinco y seis veces la marca registrada en algunos países europeos. El accidente de tránsito es la primera causa de muerte entre personas de 1 a 45 años.*
  • En 1993 murieron, en nuestro país, 8.116 personas (28 muertes diarias aproximadamente). Esta cifra tiene tendencia creciente, de acuerdo a las estadísticas realizadas.
  • Los accidentes de tránsito producen pérdidas millonarias al país. En Argentina, superan largamente los 3.500 millones de dólares en concepto de indemnizaciones por muerte o invalidez, asistencia médica y arreglo de autos, lo que equivale al 1,5% del producto bruto interno.*
  • Un dato alentador para tener en cuenta: Francia redujo los índices de accidentes al 20% implementando intensas y sostenidas campañas de prevención y educación vial.*

* Datos estadísticos de 1998

Factores que intervienen en el accidente de tránsito

El accidente de tránsito se produce, invariablemente, por una “falla” en cualquiera de los factores que tienen participación en el tránsito: el peatón, el conductor, el vehículo o la vía pública.

Las fallas humanas son, desde siempre, las causas más frecuentes. El 92% de ellos son provocados por fallas humanas, el 8% restante, por fallas mecánicas. Estos datos son sólo referenciales, ya que la participación del vehículo puede ser causante, atenuante o agravante de las consecuencias que producen los accidentes.

A fin de prevenir un accidente, el conductor debe estar capacitado para poder efectuar las maniobras necesarias para evitarlo. La vía pública debe ofrecer condiciones de seguridad que favorezcan la realización de esas maniobras y el vehículo tiene que poseer mecanismos de operación y seguridad, que le permitan superar el trance y sufrir la menor cantidad posible de daños.

Si los accidentes de tránsito obedecen en mayor proporción a fallas humanas, además de las medidas que se adopten para corregirlos, el medio y el vehículo deben tener suficientes atributos de seguridad para compensar dichas deficiencias. Sólo así será posible evitar los accidentes de tránsito.

Tendencias respecto a los accidentes:

  • El mayor índice de responsables de accidentes corresponde a conductores de sexo masculino.
  • Los accidentes se producen en mayor medida, en zonas urbanas, en “horas pico” de entrada y salida de escuelas, comercios y oficinas.
  • Los accidentes disminuyen en horas de la noche, pero cuando ocurren, son más dramáticos y generalmente mortales.
  • La relación velocidad-accidentes es directamente proporcional.
  • En la mayoría de los casos, los accidentes se producen por exceso de velocidad, alcoholismo y violación a las normas de tránsito.
  • En las zonas urbanas, la mayor cantidad de víctimas son peatones y en zonas rurales, conductores.
  • La mayor cantidad de muertes por accidentes de tránsito, se produce en las rutas, fuera de los centros urbanizados.
  • Respecto de las rutas, las más inseguras son las de tres carriles. Cuando el caudal del tránsito es intenso, las más seguras son las de cuatro carriles y cuando es bajo, lo son las de dos.
  • Respecto del diseño de los trazados de las rutas y caminos, la amplitud y frecuencia de sus curvas tienen relación directa con los accidentes de tránsito; las curvas con poco radio de giro y peraltado deficiente, son las más peligrosas.

Causas que provocan los accidentes de tránsito

Las causas más frecuentes en la vía pública son las fallas humanas, entre ellas, las producidas por conductores alcoholizados y por el exceso de velocidad. Estos se ven agravados por el poco respeto que tienen los conductores por las normas de tránsito, la ausencia de campañas de educación vial y la falta de conocimientos sobre el tema que tiene la población en general.
 

Para evitar los accidentes de tránsito y hacer uso eficaz de la vía pública, el conductor debe tener:

  • Información precisa suministrada por la vía, el entorno, la señalización, las condiciones del tránsito y las condiciones de su vehículo. Una vez percibida, esta información es procesada y valorizada por la persona que la transforma en decisiones.
  • Competencia técnica, que depende de su formación, del conocimiento de pautas de comportamiento social del dominio de las técnicas y habilidades para conducir.
  • Capacidad de respuesta, que estará condicionada por diversos factores físicos, anímicos y ambientales, que si son adversos, pueden disminuirla severamente.
  • Conciencia ético-social, que se manifiesta en al valoración de su propia seguridad y la de los demás, en el respeto por los derechos ajenos y la predisposición a respetar las normas.

Las fallas más frecuentes en los conductores son:

  • Velocidad excesiva o inadecuada.
  • Uso indebido de la calzada.
  • Insuficiente intervalo de separación entre vehículos.
  • Desobediencia de las prioridades.
  • Adelantamientos antirreglamentarios.
  • Conducción en estado de intoxicación alcohólica.
  • Conducción con las capacidades físicas disminuidas (visión defectuosa, sueño, fatiga, etc.).
  • Giros o desplazamientos incorrectos.

Para evitar un accidente de tránsito, es necesario que las capacidades del conductor y del vehículo que guía estén por encima de las exigencias.
Para ello, necesariamente el conductor debe tener conocimiento de sí mismo, de los códigos de las señales viales, la mecánica elemental del vehículo que guía, las normas de tránsito y de comportamiento, además de la capacidad práctica para guiar con solvencia el vehículo.

¿Cómo evitar un accidente de tránsito?

Conducción defensiva
Insistimos en advertir que las causas de accidentes de tránsito más frecuentes son las fallas humanas. Por eso, la mejor medida de prevención será siempre la conducción a la defensiva, que implica conductas específicas que tienen como finalidad:

  • Prever el peligro: conducir de manera atenta, observar lo que ocurre alrededor y prever con anticipación cualquier inconveniente.
  • Conocer las maniobras defensivas. Es decir, las maneras específicas de hacer frente a situaciones de riesgo.
  • Actuar en el momento oportuno, de manera rápida, segura y eficiente.

Algunos consejos para tener en cuenta:

  • Mantenga las luces reglamentarias de su vehículo en buenas condiciones de uso.
  • Utilice las luces bajas en lugar de las de posición, al amanecer y al anochecer.
  • Use material reflectante en los paragolpes para aumentar la visibilidad en la noche.
  • Cuando deba girar, pase al carril correspondiente con suficiente anticipación.
  • Use las señales de giro para anticipar su intención de realizar esta maniobra.
  • Encienda las luces de freno, presionando suavemente el pedal respectivo, para indicarle al conductor que lo sigue su intención de detenerse. Constate sus maniobras por el espejo retrovisor.
  • Use la bocina, pero solamente ante un inminente peligro o para advertir su presencia a los otros conductores o peatones.
  • Aun cuando tenga la luz verde del semáforo a su favor, asegúrese de que el tránsito transversal esté detenido, y recién entonces avance.
  • Con el pavimento mojado o resbaladizo, al llegar a una intersección, avance sólo cuando esté seguro de que el vehículo que se acerca por su costado, tendrá tiempo y posibilidades de frenar sin deslizarse.
  • Cuando deba sobrepasar a un vehículo estacionado, anticípese a posibles accidentes: observe si no hay una puerta levemente abierta o una persona dentro de él, con intención de bajar por el lado del tránsito.
  • Si el tránsito se lo permite, no circule muy cerca de los vehículos estacionados.
  • Evite tener que salir de la ruta o transitar por las banquinas, observando el tránsito que viene hacia Usted. Si ve a un conductor dispuesto a efectuar un adelantamiento peligroso, reduzca su velocidad y permítale pasar.
  • Cuando circule, no suponga que los demás conductores acatarán las señales de prioridad de paso o de pare. Manténgase alerta para frenar a tiempo.
  • Ante una colisión inevitable, trate de que no sea frontal.
  • Si para evitar una colisión debió salirse de la ruta, trate de no chocar contra un árbol u objeto sólido. Es preferible ir en dirección a una zanja o contra una defensa lateral.

¿Cómo actuar en caso de accidentes?

Obligaciones ante la ley
Se presume responsable de un accidente el que carece de prioridad de paso o el que comete una falta cuya consecuencia es el accidente. También son responsables los que, aun respetando las normas, no evitan producir un accidente.
El peatón goza del beneficio de la duda y presunciones a su favor, en tanto no incurra en graves violaciones a las normas de tránsito.
 

Cuando se es partícipe de un accidente, las obligaciones que impone la ley son:

  • Detenerse inmediatamente. Incurre en delito de evasión, el conductor que haya causado un accidente y no se haya detenido inmediatamente. También quien trate de eludir la responsabilidad civil y penal en las que puede haber incurrido.
  • Permanecer en el lugar hasta que las formalidades se completen.
  • Suministrar datos a la otra parte interviniente en el accidente y a la autoridad que los solicite.
  • Denunciar los hechos ante las autoridades.
  • Comparecer y declarar ante la autoridad juzgante o de investigación cuando sean citados a estos efectos.
  • Someterse a las pruebas de alcoholemia.
  • Comunicar los daños a la compañía aseguradora.

Medidas relacionadas con la seguridad en general y con los vehículos:

  • Deténgase en lugar seguro. Pare el motor y corte el encendido del vehículo propio y el de los otros implicados.
  • Desconecte la batería de los coches siniestrados.
  • Coloque balizas o cualquier dispositivo de señalización del peligro, por delante y detrás del lugar del accidente.
  • Si es de noche, ilumine el lugar con los faros del coche propio y con todos los medios a disposición.
  • No modifique la ubicación y el estado de los vehículos siniestrados, para evitar que desaparezcan las huellas susceptibles de ser utilizadas para esclarecer las responsabilidades. En caso de que sea imprescindible sacarlos de la calzada, se debe fotografiar previamente la posición inicial o marcar el emplazamiento de los mismos en el lugar del hecho.
  • No fume en el lugar ni permita que otros lo hagan. Tampoco encienda fósforos o encendedores, ni haga fuego.
  • Si hay derrame de combustible, eche agua o tierra.
  • En caso de fuego, sofóquelo con un extintor, tierra, arena o una manta, pero jamás utilice agua.
  • Cuide que los niños, pasajeros y testigos no permanezcan cerca del accidente ni sobre la calzada.

Medidas relacionadas con las víctimas:

  • Présteles auxilio.
  • No mueva al accidentado, salvo por razones de fuerza mayor (riesgo de incendio) y, en este caso, trate de producir el mejor movimiento posible.
  • Permanezca en el lugar del accidente hasta que llegue el auxilio profesional.

| ¿Cómo colocar el cinturón de seguridad a mis niños?

¿Qué hacer?

  • Sujete a sus hijos adecuadamente teniendo en cuenta su edad, peso y estatura.
  • Siga las instrucciones provistas con el asiento de seguridad infantil así como las indicaciones para seguridad de los niños incluidas en el manual del usuario de su automotor.

¿Qué NO hacer?

  • No lleve a sus niños en el asiento delantero. Los menores de hasta 12 años inclusive, deben ir sentados en el asiento de atrás y sujetados apropiadamente.
  • No los ubique frente a una airbag ya que éstas están hechas para proteger adultos, no niños. Hasta los 12 años de edad inclusive, deben viajar en el asiento de atrás, alejados de las airbags.

grafico_auto

Hasta 9 kilos y menores de 1 año

  • Use asientos para bebés o asientos convertibles orientados hacia atrás.
  • Tire hacia atrás la manija que sirve para llevar el asiento.
  • Pase las cintas sujetadoras por las ranuras inferiores, a nivel de los hombros o por debajo de la altura de los hombros.
  • Ajuste el gancho del arnés a la altura de la axila.
  • Jamás ubique un asiento para bebé en el asiento delantero provisto de airbag.
  • Mantenga ajustadas las cintas del arnés.
  • Instale los dispositivos de sujeción para que el asiento quede en un ángulo no mayor a los 45 grados.

9 a 18 kilos y mayores de 1 año

  • Use asientos orientados hacia adelante.
  • Pase las cintas sujetadoras por las ranuras superiores, a nivel de los hombros o por arriba de la altura de los hombros.
  • Ajuste los ganchos del arnés a la altura de la axila.
  • Mantenga ajustadas las cintas del arnés.

18 a 36 kilos y menos de 1,45 mts de estatura

  • Use un asiento de seguridad orientado hacia el frente, ajustado mediante cinturón y provisto con cintas sujetadoras para el regazo y los hombros.
  • Pase las cintas sujetadoras sobre los hombros y abróchelas firmemente sobre el pecho.
  • Ajuste el cinturón para el regazo a la altura de las caderas, NUNCA sobre el estómago.
  • Verifique que las cintas que aseguran los hombros no queden sobre el cuello, la cara o los brazos.

Más de 36 kilos, más de 1,45 mts de estatura

  • Use cinturones de seguridad que sujeten el regazo y los hombros.
  • Pase los cinturones de hombro sobre los hombros y abróchelos firmemente sobre el pecho.
  • El cinturón para el regazo debe ir a la altura de las caderas, NUNCA sobre el estómago.
  • Las cintas que sujetan los hombros no deben ubicarse JAMÁS debajo de los brazos o detrás de la espalda.